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Svreca

Svreca Yeray Portillo

Hará unos diez o doce años tuve la oportunidad de conocer personalmente a Enrique Mena, aka Svreca, quien recientemente había fundado Semantica y seguía su actividad a través de Clubbingspain durante una sesión acontecida en el Café La Palma madrileño, y desde entonces tanto en los maravillosos eventos que organizaba como Lumen et Umbra, hasta compartir cabina tanto en Distopia Club, como en Mugako, nuestros caminos se han cruzado en diversas ocasiones, donde siempre he aprendido de sus palabras, de su visión y de su trabajo. Una década mas tarde, la labor de Svreca resulta incuestionable tanto como Dj, habiendo pasado por las mejores salas del circuito nacional e internacional, como por su trabajo en Semantica, sello que cumplirá en breve 15 años de existencia con un catálogo envidiable, como por sus producciones sobre todo en su propio sello pero con incursiones a otros como Jealous God, Warm Up, Sublunar, Ownlife… Recientemente en pleno confinamiento apocalíptico tuve la oportunidad de charlar con el tanto de la crisis del covid-19, como de la escena techno, el papel de los sellos y de otro montón de cosas como queda plasmado a continuación…

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Yeray - Enrique, en Semantica acabas de publicar durante el 2020, trabajos de Stanislav Tolkachev, Ruhig, Architectural, así como una serie de remixes de temas tuyos. Igualmente has actuado en Holanda, Alemania, Grecia además de varias fechas a lo largo de este 2020. Ahora todo se ha parado con el covid-19 y las preguntas son inevitables. ¿Cómo ha afectado esta situación a tus planes para este 2020, tanto en tu labor con el sello como en tu trabajo como DJ?¿Cómo crees que el covid-19, afectará a la industria musical? Svreca - No es muy diferente a la de millones de trabajadores que de repente han tenido que parar; algunos -si han tenido suerte- podrán optar a un ERTE y otros simplemente se han quedado sin trabajo. Personalmente estoy bien, tengo otros ingresos y no solo vivo de pinchar. Pero la situación es grave y enfocar este problema únicamente hacia la industria musical es poco inteligente. No tenemos una situación tan diferente al resto de sectores.

Y - El modelo de monetización de la industria musical, se ve francamente dañado por la suspensión de los eventos/directos, y la incapacidad de vender tantos discos como hace años. Bajo mi perspectiva esta crisis del covid-19 supone uno de los últimos coletazos de un sistema/modelo capitalista moribundo que tal vez debiéramos superar también en lo musical… ¿Qué opinas? 39

S - No creo que esto haga cambiar nada, porque tendría que ser muchísimo mas grave y la verdad es que yo prefiero que no sea así. A mi también me gustaría tener otro modelo pero lo veo muy complicado, no creo que este sea el momento de que cambie nuestra estructura socio-económica en el mundo. Me parece algo todavía muy lejano… En nuestro propio país hay personas que se han dado cuenta de lo importante que es tener un fuerte sistema sanitario público y desgraciadamente se nos han visto las costuras en este sentido. Y esto nos lleva a dar más valor a lo publico, a que habrá que hacer algunas nacionalizaciones, nos lleva preguntarnos porque algunos bienes comunes que eran bienes nacionales han pasado a ser empresas privadas, y como se ha llegado a este punto. Supongo que hay personas que no estaban en este mundo cuando eso ocurrió y ahora tienen la suficiente edad para razonar esta serie de preguntas… Supongo que este tipo de cosas si las esta despertando el covid - 19 en muchas personas…

Y - Mis primeras impresiones atisbadas durante el confinamiento respecto a la actitud de los músicos, fueron muy negativas con una saturación explosiva y descabellada de streamings y de actividad frenética en las redes. Y realmente creo que no somos tan importantes ni tan necesarios y que la avalancha sonora durante la pandemia, se ha convertido en ruido sin significancia. S - Efectivamente, no pasa nada por estar una temporada sin hacer ruido, sin que seamos los protagonistas. Había que dejar cierto espacio, reflexionar sobre muchas cosas. Es decir, no significa que este mal hacer ninguna de esas cosas, pero si es verdad que también he percibido esa necesidad imperiosa por parte de algunas personas para trasladar todo su calendario, atención, y trabajo a las redes sociales, partiendo de una situación previa donde ya era importante enseñar tu trabajo en las mismas… Resulta molesto por cierto aire de frivolidad, en una situación en la que estaban y están muriendo muchas personas.

Hemos tenido una sobredosis de streamings gigante. Personalmente, me cansé muy rápido de eso, es un formato que no me gusta para nada y ya lo hice en su momento cuando pensaba que era algo novedoso e interesante para acabar dándome de que me aportaba muy poco. Necesito unas condiciones muy especificas para hacer un streaming, y precisamente estas de la pandemia no me parecen las mejores, la verdad.

Y - La crisis del covid-19 se ha cobrado sus primeras víctimas en forma de la suspensión (momentánea?) de los grandes festivales de verano y de la desaparición definitiva de una ilustre de las letras musicales como Rock Deluxe. Respecto a ello, leía hace poco en un diario de tirada nacional, lo peligroso de que la industria mainstream se haya vinculado monetariamente casi de manera exclusiva a los grandes eventos… S - Ahí hay un problema, pero a lo mejor ese problema se convierte en la solución… Los mayores damnificados en la música son los grandes festivales, aunque también lo van a pasar mal otros mas pequeños y cuidados. No creo que puedan retomar su actividad hasta dentro de mucho tiempo. Toda la industria se va a ver afectada por este cambio. Y me preocupa toda esa gente a la que dan trabajo los grandes festivales, los técnicos, los trabajadores de producción, etc., porque si que va a haber consecuencias. El problema es que estos festivales también son los causantes en cierta manera, de que nuestra escena se haya vulgarizado. El concepto de gran festival ha hecho mucho daño a la escena de club, a como es el techno en este momento… Si el covid-19 se lleva por delante el “business-techno”, no me va a dar pena…

Y – Hablando del negocio en la música de club, me da la impresión de que en ciudades cuya cultura electrónica es mas bien modesta, tanto en edad como en capacidad, ha pasado todo muy rápido en los últimos años, debido a esa “masificación electrónica” derivada de los grandes eventos. Se han sucedido propuestas de manera fugaz sin mucho poso… S - La escena mainstream de cada tipo y género siempre ha estado ahí, aunque nosotros nunca hemos visto una escena tan grande de techno, tendrá su lado positivo y negativo. La cultura pop siempre ha funcionado así: si tu propuesta está rozando el público al que capta el marketing y los estás moviendo solo porque tienes capacidad de convocatoria, porque puedes anunciarte, porque tienes un equipo grande, si tienes una infraestructura con la que estás captando clientes, estas vendiendo una cosa. Si no hay una subcultura que arraigue, no lo puedes mantener mucho tiempo...

Y – Sin embargo, creo que es significativo resaltar la labor de personas dentro de estos estilos musicales ya mortecinos, supongan con su trabajo una evolución para/con esos movimientos. Tu trabajo es encomiable en Semantica, no solo por el número de trabajos, sino por su calidad y evolución estilística hacia derroteros mas eclécticos (Techno, IDM, electro, ambient, drone) diversificando los formatos de las publicaciones, generando algo muy positivo. S – La única virtud que tiene Semantica es que es un sello que continua editando música, mas allá de cualquier adjetivo, de que edite mejor o peor música, ya que eso es una cuestión absolutamente subjetiva. Continuar editando música es la única gran diferencia con otros sellos que a mi me encantaban y pondría en un ranking por delante, pero que han dejado de editar, ya no están.

Semantica tiene un catálogo ciertamente ecléctico y meditado. Obviamente hay evolución, porque la música, y los artistas de los que se nutre Semantica van cambiando. Al igual que mis gustos e intereses también lo hacen con el paso del tiempo.; todo lo que va pasando a mi alrededor tiene un eco en Semantica. No es algo premeditado, sino natural.

Existe cierto proceso antes de introducir alguna de esas corrientes que están en mi sets y en la música que selecciono. No van inmediatamente al sello, tengo que ver cierta solidez en ese tipo de material porque si no el sello iría dando botes de un lado a otro y tampoco es lo que me interesa, no es un cajón desastre. De repente, aparece un micro-movimiento que se hace popular y parece que todo va a ir en esa dirección, y es mentira, dura menos de un año. Y no quiero que deje huella en el sello aunque yo lo haya defendido en mis sets.

Semantica ha pasado por diferentes fases a lo largo de estos casi 15 años y responden a como ha evolucionado el techno y otros géneros. El interés en la electrónica como consumidor de música sigue existiendo, pero ya no lo plasmo apenas en Semantica. Antes había mas electro, ahora es un genero que apenas sigo porque llego un momento en el que deje de encontrar el electro que me cautivaba y dejo de resultarme emocionante. En el sello se ven claramente diferentes etapas que tienen que ver con mis gustos y no con un manifiesto del sello que diga que tiene que haber IDM, electro, ambient. Es curioso porque al principio resultaba muy importante para mi que no fuera un sello de techno, y ahora siento prácticamente lo contrario…

Y – A pesar de haber estado personalmente alejado de la electrónica de club y el techno durante mucho tiempo, siempre he visto en Semantica una especie de guía/referencia a la que volver para observar como estaba evolucionando la misma en esos momentos. ¿Qué opinas de la inmediatez en las producciones actuales?¿Como ves la evolución de los sellos en la actualidad, su papel, hacia donde van y como refundar nuevos modelos de monetización para los mismos? ¿Y sobre plataformas como Spotify y I-tunes o Bandcamp? S – Semantica puede servir de indicador de un tipo sonido; de una parte de mi sonido, pero no mucho más.

Las referencias tienen que estar meditadas, y yo trato de evitar el efectismo. La inmediatez es muy peligrosa. En un Dj set hace menos daño, puedes tomar ese camino, con material que funciona muy bien para según que momento, pero no va a quedar en un disco. Y si esa música ya la editan otros sellos, tal vez no me interesa. Para trasladar algo que me ha llegado a una referencia del sello, lo tengo que probar mucho y convencerme de que es algo más de lo que aparenta en las primeras escuchas.

que un sello independiente con música alternativa, orientado a un usuario cuyo proceso de escucha es distinto al de la media, o enfocado a clientes que le dan un valor/uso a la música diferente necesita otro tipo de plataforma. Eso sin mencionar que los beneficios son anecdóticos…

Semantica no tiene distribución digital, ya que creo que Bandcamp es una herramienta poderosa/equitativa y con muchas ventajas para distribuir digitalmente tu catálogo. Desde hace más de 10 años, Bandcamp se ha convertido para el sello en su manera de funcionamiento digital, ya que aporta utilidades interesantes como un mail-order, un contacto directo con el comprador, puedes ofrecer descuentos, suscripciones. Puedes elegir el formato de descarga, hacerte un perfil de usuario, etc.. Bandcamp es lo mejor que le ha pasado a la música independiente en los últimos años y curiosamente durante esta pandemia es la única que está haciendo algo para dar visibilidad a los artistas, a los sellos y para concienciar de esta situación de fragilidad de nuestra industria. No solo con descuentos, sino con una fuerte campaña de promoción. Bandcamp te ofrece seguir siendo un digger. La música la tengo que buscar yo, nadie me dice ni me sugiere lo que tengo que comprar. Tiene una idiosincrasia parecida a cuando tu compras discos en las tiendas. Tu bucea, búscate la vida, y vas descubriendo artistas, sellos… Hay mucha joya oculta en Bandcamp, como lo ha habido siempre con los discos físicos de los que uno solo podía tener rastro por Discogs. Ese tipo de cosas ahora están mas vivas que nunca gracias a Bandcamp, no tiene nada que ver a como la gente consume su música en I-tunes o en Spotify.

Y - Otra cosa es el papel de las redes sociales, que flaco favor han hecho ha la evolución de la cultura, añadiendo inmediatez, infoxicación (intoxicación por exceso de información), y haciendo que la durabilidad de una obra sea mas corta. Por no hablar de cómo han influido en la promoción de los artistas/sellos/eventos… S - Flaco favor han hecho a la sociedad en general. Lo siento pero es algo más que la música. No vamos a poder sacar nada positivo de las redes sociales ahora mismo, en este momento. Lo siento, pero son absolutamente prescindibles.

Hemos entrado en la era de las redes sociales, hemos entrado en una vorágine de popularidad y de enseñar todo los que uno hace. Y eso tiene sus ventajas, porque puedes llegar a mucha gente, pero se ha convertido rápidamente en un negocio turbio. Popularidad vs calidad.

Las carreras de algunos artistas solo pueden explicarse con el auge de las redes sociales y una gran inversión en popularidad. Pero vamos, que el marketing lleva mucho tiempo con nosotros…

Y - El hecho de que se hayan democratizado las herramientas de producción, creo que es lo mejor que le ha pasado a la música en la historia. Bajo mi perspectiva no tiene que haber un determinismo tecnológico y da igual tu herramienta mientas tengas algo que decir… Respecto a la tecnología musical: ¿Prefieres software o hardware? ¿Qué opinas del eterno debate? S- Hay artistas que hacen auténticas maravillas con herramientas actuales en un laptop. Luego está el mundo hardware, que es bastante mas complejo a la hora de montar un setup, y supone un esfuerzo extra a nivel económico; hay que actualizar cosas, algunas se pueden deteriorar o estropear, etc. Yo creo que el mundo del hardware va siempre mas allá de la creación musical; tiene un punto de romanticismo y coleccionismo, y casi todas las personas que quieren tener un estudio analógico, ahorran mucho dinero y se lo gastan en algunos aparatos es porque hay una pasión mas allá de la música, y porque también es bonito trabajar en determinados entornos. Hay gente que se siente mucho mas cómoda trabajando en entornos cuyo eje no es un ordenador todo el rato y les gusta producir de esa forma. Yo no tengo ninguna preferencia, utilizo ambos y la verdad es que cada uno tiene sus virtudes y sus defectos. Cada uno lo hace de forma diferente, entonces no hay una posible conclusión mas allá de que es

totalmente subjetivo.

Y - ¿Y como ves el estado de la escena estatal de elctrónica de club con respecto al resto de Europa? S - Bueno, yo puedo hablarte de mi experiencia. La escena española me dice que Madrid y Barcelona tienen circuitos muy potentes de techno y que tenemos muy poquito que envidiar a otros lugares. Siempre es y ha sido un estigma, el sentimiento de inferioridad español y fijarse en lo de fuera, menospreciando lo que tenemos aquí; es un poco injusto y no atiende a razones porque quitando Berlin y Amsterdam que tienen unas características cada una muy peculiares, Madrid y Barcelona tienen circuitos, clubes de techno que no tienen nada que envidiar al resto de las principales ciudades europeas. Eso es lo que yo he visto.

Yo disfruto mucho de mis actuaciones en España, cada vez es mejor el público, los medios técnicos y la escena está a un nivel altísimo. Otra cosa es el problema de los clubes de Madrid con la acústica y los equipos de sonido, están en inmuebles muy antiguos la mayoría y eso a lo mejor necesita un tiempo para renovarse, para que los clubes dejen el centro de la ciudad y ocurra como en otras ciudades, vayan a zonas donde se pueden desarrollar en inmuebles orientados al ocio nocturno, y los dirijan personas que de verdad entiendan la cultura de club.

Estoy seguro de que nos recuperaremos y avanzaremos en ese sentido en cuanto salgamos de la crisis del covid-19, pero con cuidado. Hay muchas cosas que mejorar, y muchas instituciones tendrán que tener otro papel. Hace falta un empujón institucional a la cultura del entretenimiento y del ocio nocturno para que sea mejor para todos. Madrid necesita que las instituciones se den cuenta de que la cultura de la noche es un bien que hay que preservar, aporta beneficios económicos, genera trabajo y se puede y debe mejorar.

Barcelona lo consiguió con Sonar y Primavera Sound gracias a la ayuda institucional entre otros factores. La aportación de estos festivales es indiscutible, y Barcelona entendió pronto la importancia de estos eventos y la imagen de la ciudad que proyectaban dentro y fueras de nuestras fronteras; solo hay que ver el nivel que han alcanzado estas propuestas, que son de los mas importantes del mundo.

S – No es algo que ha ocurrido porque si. Ellos llevan mucho tiempo trabajando su cultura de club, y todo lo que la rodea. El nivel socioeconómico, las tiendas de música, las distribuidoras, las fábricas. Tienen un circuito completo. Tienen los artistas, los clubes, los estudios de grabación, las distribuidoras, y grandes festivales. Han creado diferentes escuelas de sonido, y encima protegen y miman el talento nacional, al que dan tanta importancia o más que a los artistas de fuera. En este sentido, son un buen espejo donde mirarnos.

Y – ¿Qué opinas sobre el papel de los medios actualmente en nuestra cultura electrónica? S – Actualmente hay muy pocos medios serios, aunque recuerdo con cariño épocas o temporadas mejores con respecto a los mismos… Siempre me ha resultado muy difícil hablar de música, hasta el punto de que mas allá de datos contrastables, me sigue pareciendo muy complicado. El mundo del periodismo musical, del periodismo en general no vive su mejor momento y es difícil vivir de hablar/escribir sobre música.

Me gustaba mucho leer a David Puente o a Javier Blánquez, porque mas allá de que hablaran sobre nuestra cultura de club, escribían bien. No era la visión de quien disecciona un disco con máximo rigor, pero hablaban de artistas, de clubes, de sellos y anécdotas y me gustaba mucho leerlos. Resultaba enriquecedor. Lo que pasa es que poco a poco toda esa gente se ha visto obligada ha hablar de otras cosas, y cada vez menos de música… Recuerdo Playground Mag, que cuando salió era una revista de electrónica, que poco a poco viró descaradamente hacia la cultura pop. Y Blánquez empezó ha hablar de cosas que no tenían apenas vinculo con la música; oferta y demanda.

Las plataformas “especializadas” actualmente son meramente informativas, y es estupendo, lo que pasa que muchas veces son una copia- pega de notas de prensa, y eso no es periodismo musical. Muchas se han quedado obsoletas, la gente ha dejado de visitarlas, y quedan como algo meramente anecdótico, mas allá de las agendas y alguna noticia…

Y – Antes hablábamos del “Business Techno” o negocio del techno, ¿puedes profundizar sobre ello? ¿Crees que se han descuidado las formas en las cabinas o se sigue manteniendo un buen nivel tras los platos o en los directos de los artistas de electrónica de club? S - No tengo mucho que decir sobre el business techno como movimiento o subgénero, no me interesa en ningún aspecto. Solo siento las consecuencias para los que trabajamos otros rangos de techno; pero son cosas que ya estaban ocurriendo antes de que surgiera esta nueva corriente. Publico impaciente, set muy cortos, poco o nulo sentido entre las actuaciones. Mucho artificio alrededor de los DJs y un discurso cada vez más conservador.

Los DJs hemos perdido credibilidad y tenemos ahora menos libertad a la hora de poner música. El eclecticismo no está bien visto en cabina. En los clubes del techno, si pones un tema de breaks, aún hay gente que va a la cabina a increparte. Esos códigos cada vez son mas rígidos y podríamos poner cientos de ejemplos.

Yo veo un muy buen nivel en los compañeros con los que actúo -desde DJs locales hasta internacionales-, hay mucho trabajo detrás. Tanto en los directos como en los dj-sets, los artistas que veo normalmente tiene un nivel cada vez mayor, personas que arriesgan bien sea en las formas o el fondo, cada uno con sus características y cada vez mas jóvenes.

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